“Saber que se puede, querer que se pueda…”
Hay canciones que parecen llegar justo cuando más las necesitamos. Una de ellas es Color Esperanza, de Diego Torres. Cada vez que la escucho no puedo evitar detenerme unos segundos. Me recuerda que, incluso cuando la vida parece complicada, siempre existe la posibilidad de volver a empezar.
Y eso mismo me sucede cada vez que llega una fecha como el 7 de julio.
Las redes sociales comienzan a llenarse de publicaciones sobre el llamado Portal 7/7. Se habla de energías, manifestación, rituales, cambios de frecuencia y oportunidades extraordinarias. Para algunas personas es una fecha muy especial; para otras, simplemente un día más del calendario.
Hace un tiempo escribí un artículo preguntándome si realmente funcionan los llamados portales energéticos. Aquella reflexión despertó un interesante debate y hoy me gustaría dar un paso más.
No para decirte lo que debes creer.
Sino para compartir contigo cómo lo vivo yo.
Si te interesa profundizar en el origen de estas fechas, hace un tiempo escribí un artículo que complementa esta reflexión:
¿Funcionan realmente los portales energéticos?
https://malagaldia.es/2025/12/29/portales-energeticos-funcionan/
El misterio del número siete
Hay números que parecen acompañar a la humanidad desde siempre.
Siete son los días de la semana.
Siete las notas musicales.
Siete los colores del arcoíris.
Siete fueron las maravillas del mundo antiguo.
Y el siete aparece una y otra vez en numerosas tradiciones espirituales y culturales como símbolo de búsqueda interior, conocimiento y sabiduría.
No resulta extraño que muchas personas vean el 7/7 como una fecha cargada de significado.
Y, sinceramente, me parece una idea preciosa.
¿Creo en los portales energéticos?
Es una de las preguntas que más veces me hacéis.
Y mi respuesta siempre es la misma.
No puedo decir que crea en ellos como un fenómeno objetivo.
No porque me cierre a nuevas ideas.
Ni porque piense que quien cree esté equivocado.
Simplemente porque, después de leer, investigar y reflexionar sobre este tema, no he encontrado evidencias que me permitan afirmar que ese día se abra una puerta energética capaz de transformar nuestra vida.
Y creo que es importante decirlo con honestidad.
En mi trabajo conviven la astrología, el tarot, la espiritualidad y también un profundo respeto por el pensamiento crítico.
Nunca me ha gustado presentar como una certeza aquello que pertenece al mundo de las creencias.
Pero tampoco me gusta burlarme de ellas.
Porque he aprendido que, muchas veces, los símbolos tienen más fuerza que las explicaciones.
La pregunta que cambió mi forma de verlo
Hubo una reflexión que terminó de hacerme mirar este tema desde otra perspectiva.
Nosotros hablamos del 7 de julio porque utilizamos el calendario gregoriano.
Pero el mundo no utiliza un único calendario.
Millones de personas siguen el calendario hebreo.
Otras el calendario islámico.
El calendario chino.
El calendario hindú.
Y entonces me hice una pregunta muy sencilla.
Si realmente existiera un portal energético ligado a una fecha concreta… ¿por qué dependería exclusivamente del calendario gregoriano?
¿No debería abrirse también siguiendo los demás calendarios?
No encontré una respuesta que me convenciera.
Pero sí encontré algo mucho más interesante.
Comprendí que quizá el verdadero poder nunca estuvo en la fecha.
Sino en la intención.
Porque los seres humanos necesitamos símbolos.
Celebramos cumpleaños.
Brindamos cuando termina un año.
Recordamos aniversarios.
Encendemos una vela.
Escribimos propósitos.
Miramos el cielo.
No porque esos gestos cambien el Universo.
Sino porque muchas veces nos cambian a nosotros.
Y eso ya tiene un valor inmenso.
La fuerza de la intención
Si no puedo afirmar que exista un portal energético, entonces…
¿Por qué millones de personas aprovechan este día para meditar, rezar, escribir deseos o guardar unos minutos de silencio?
Creo que la respuesta no está en el calendario.
Está en el ser humano.
Desde que existe memoria, las personas hemos sentido la necesidad de detenernos en determinados momentos para mirar hacia dentro.
Lo hacían nuestros abuelos cuando encendían una vela.
Lo hace quien entra en una iglesia.
Quien reza en una mezquita.
Quien medita frente al mar.
Quien se sienta unos minutos en silencio.
Quien escribe una carta que nunca enviará.
O quien simplemente une sus manos para dar gracias.
Porque, al final, todos buscamos lo mismo.
Esperanza.
Consuelo.
Sentido.
Y paz.
Quizá la oración, la meditación o una intención sincera no cambien el mundo de forma inmediata.
Pero sí pueden cambiar a quien las practica.
Y cuando una persona cambia por dentro…
Muchas veces también cambia su manera de vivir.
La noética, un campo de estudio que explora la conciencia y la experiencia humana desde diferentes disciplinas, plantea preguntas fascinantes sobre el papel que desempeñan nuestras creencias, nuestra intención y nuestra manera de interpretar la realidad. Aunque muchas de sus propuestas siguen siendo objeto de investigación y debate, nos recuerda algo que sí podemos comprobar cada día: cuando cambia nuestra forma de pensar, muchas veces también cambia nuestra forma de actuar.
Y cuando cambian nuestras acciones…
Con frecuencia también cambia nuestra vida.
Como decía Anthony de Mello:
«No es lo que te ocurre lo que determina tu felicidad, sino la forma en que eliges vivirlo.»
Y siempre vuelve a mi memoria una frase de Carl Gustav Jung que me acompaña desde hace años:
«Quien mira hacia afuera sueña; quien mira hacia adentro despierta.»
Quizá ahí se encuentre el verdadero Portal 7/7.
No en esperar que el Universo haga el trabajo por nosotros.
Sino en atrevernos a abrir esa puerta que todos llevamos dentro y que tantas veces permanece cerrada por miedo, por costumbre o porque nunca nos hemos detenido a buscar la llave.
Porque, si algo creo de verdad, es que los mayores milagros no suelen hacer ruido.
Empiezan el día que una persona decide perdonar.
El día que deja de vivir con miedo.
El día que se atreve a cambiar de trabajo.
A pedir ayuda.
A decir “te quiero”.
O, simplemente, a volver a creer en sí misma.
Y ese portal…
Ese sí he tenido el privilegio de verlo abrirse muchas veces.
Quizá el verdadero Portal 7/7 nunca estuvo en el cielo.
Quizá siempre ha estado esperando, en silencio, dentro de nosotros.
Una pregunta para el alma…
Si hoy pudieras abrir una sola puerta en tu vida… ¿cuál sería?
Me encantará leer tu opinión en los comentarios.
Seguiremos reflexionando…
El Portal 7/7 es solo una de esas fechas que invitan a mirar hacia dentro.
En próximos artículos me gustaría seguir compartiendo contigo reflexiones sobre otras fechas que cada año despiertan interés, como el 8/8 o el 11/11, pero también sobre astrología, simbolismo, espiritualidad, psicología y esas pequeñas preguntas que, sin darnos cuenta, pueden cambiar nuestra forma de mirar la vida.
Porque, a veces, las respuestas más importantes no llegan de inmediato.
Empiezan con una buena pregunta.
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Con cariño,
Cristina Marley
El conocimiento ilumina. La reflexión transforma.








1 comentario
Si es verdad vos fuiste un portal crys para mi con el tarot y tus conocimiento me diste respuestas y yo tengo pequeños portales que me cambian la vida una oracion creo que la vida espiritual no duele pero a mi si será algo que tengo que descubrir