Una de las preocupaciones que se tiene en la actualidad es poder lucir un rostro sano y sin imperfecciones. No sólo es tendencia en mujeres sino cada vez más los hombres también se suman a diversas rutinas. Voceros de una especialista como es Cristina Galmiche nos responden a muchas dudas y explican que la primavera no solo se nota en el aire. También se ve y se siente en la piel. Después de meses de frío, contaminación y rutinas más densas, el rostro entra en una fase de transición en la que necesita algo más que hidratación: necesita volver a respirar. Para Cristina Galmiche, ese primer gesto de la temporada tiene un nombre claro: oxigenación facial artesanal. Un ritual de cuidado profundo que va mucho más allá de la estética y se convierte en una forma de bienestar cutáneo.
“En primavera la piel se comporta de otra manera. Se reactiva, pero también arrastra todo lo acumulado durante el invierno. Si no la limpiamos correctamente, ningún tratamiento posterior funciona igual. Oxigenar la piel es devolverle su capacidad de regenerarse”, explica Galmiche.

Explican que su método se basa en una idea tan simple como poderosa: no hay piel bonita sin piel sana. La oxigenación facial artesanal trabaja el poro en profundidad, elimina impurezas, equilibra el pH y devuelve luminosidad al rostro, respetando siempre el ritmo natural de cada piel. “Es imprescindible limpiar la piel para disminuir el tamaño del poro, que se dilata por la grasa, la deshidratación, las células muertas o la contaminación. Con el tiempo, también influye la pérdida de colágeno. Por eso la limpieza bien hecha es el verdadero punto de partida del cuidado facial”, señala.
La Oxigenación Facial es un gesto imprescindible para la salud de la piel que puedes encontrar en la carta de servicios de cualquier salón de belleza. A pesar de su aparente sencillez, hacer bien una oxigenación es todo un arte. Uno en el que Cristina Galmiche está altamente capacitada. “Es imprescindible limpiar la piel para disminuir el tamaño del poro, ya que éste se dilata por el exceso de grasa, por las células muertas y por la suciedad externa, en la que se incluyen tanto cosméticos, maquillaje como polvo externo y contaminación ambiental. El poro también se hace mayor cuando la piel está deshidratada, es como si quisiera absorber el agua del exterior y cuando se disminuye la producción de colágeno, como ocurre también con el paso del tiempo”, asegura firmemente Cristina Galmiche.
Los granitos y unos poros sucios boicotean la salud de nuestra piel, además de no ser estéticamente agradables. Y más hoy en día, cuando la belleza es un tema que nos interesa mucho a todos. Al limpiar la piel, permitimos que los productos que apliquemos posteriormente sean más efectivos, no funcionará igual un cosmético encima de una capa de suciedad que directamente en la piel.

El exitoso método de Cristina Galmiche responde a tres máximas: unas manos bien formadas en diagnóstico y drenaje de las impurezas, una prodigiosa paciencia en cabina – que no escatima en tiempo sino en calidad del tratamiento – y quizás la más importante, la personalización de cada limpieza según la persona. En su carta de tratamientos se refleja ese expertise a medida en forma de varias oxigenaciones de cabecera según el tipo de mujer u hombre y sus hábitos y problemáticas. Las oxigenaciones desarrolladas por Cristina Galmiche cubren un amplio espectro de necesidades buscando siempre que la piel recupere su lozanía en condiciones óptimas.
Pensada como llave maestra contra todo tipo de problemas cutáneos, la oxigenación artesanal de Cristina Galmiche forma parte de un método que persigue restaurar la salud global de la piel gracias a un aliado de peso: un pH cutáneo feliz. Es el tratamiento más efectivo contra cualquier grano, espinilla o erupción, pero también es el punto de partida para disfrutar de una piel que respire, más nutrida, joven e iluminada.
Con el método que usa esta especialista es para conseguir una piel libre de impurezas, sensación de suavidad y confort porque equilibra el pH cutáneo, la piel luce tersa, brillante y con vitalidad. Además, ayuda a prevenir la aparición de arrugas, estimula la circulación sanguínea con lo que se consigue una mejor apariencia y disminuye las marcas de acné y las rojeces debido a su capacidad de regenerar.
Su Oxigenación Artesanal es un básico de riguroso cumplimiento si se desea la salud y el bienestar dermatológico de la piel. Se llama así porque presta especial atención a la fase de extracción, en la que drena poro a poro todas las impurezas. Comienza con un desmaquillado, en el caso de las mujeres, y un masaje preparador del tejido. A continuación, realiza un baño de vapor para reblandecer la materia que obstruye el poro y extraerla mejor.
“Nuestro método propio comienza con la oxigenación artesanal, que es el fármaco más efectivo contra cualquier grano, espinilla o erupción, pero también es el punto de partida para disfrutar de una piel que respire, más nutrida, joven e iluminada. Se trata de sanear desde el origen de forma progresiva y con paciencia, en lugar de ofrecer una solución express que, en realidad, agrede al tejido”, asegura Cristina Galmiche.

Este proceso de higiene siempre va acompañado de un diagnóstico exhaustivo, un tratamiento personalizado, un ritual cosmético en cabina y en casa adaptado a cada cutis y un seguimiento cercano, riguroso y constante. Hablamos de un tratamiento que ayuda a limpiar la piel en profundidad a través de un baño de vapor y, posteriormente, una extracción. Cristina Galmiche, que cuenta con centros en Madrid, Alcalá de Henares y Málaga, ha desarrollado cinco tipos de oxigenaciones faciales, que se aplican en función del tipo de piel: Oxigenación Artesanal (para pieles jóvenes, mixtas o sensibles), Oxigenación Balance + (para pieles acneicas), Oxigenación Oceánica (primeros síntomas de flacidez y pieles sensibles), Oxigenación Dermowhite (para reducir manchas, rojeces y léntigos) y Oxigenación Expert (combate los síntomas del envejecimiento de la piel).
“Las pieles que no tienen grasa, con poro cerrado, y, a primera vista sin problema alguno, también necesitarán una oxigenación. Tal vez no haya que extraer granitos ni impurezas pero precisarán de una activación del riego sanguíneo para unificar el tono, además de poner en funcionamiento la poquita grasa que está queratinizada en el folículo piloso y favorecer una rehidratación; procurando un rejuvenecimiento integral”, asegura Galmiche.
Para quienes buscan un paso más allá, Galmiche propone complementar la oxigenación con Exilis Ultra 360°, un dispositivo no invasivo que combina radiofrecuencia y ultrasonido para redefinir el óvalo facial y mejorar la firmeza de la piel. “Es el aliado perfecto para potenciar el efecto de la oxigenación. Mientras la limpieza prepara la piel, la tecnología ayuda a reafirmarla y prolongar los resultados”, explica.
Para Cristina Galmiche la primavera es una invitación a resetear la piel. Un momento en el que el cuidado se vuelve más consciente, más sensorial y más conectado con el bienestar. “Cuando la piel está limpia, equilibrada y oxigenada, todo cambia. No solo cómo se ve, sino cómo se siente. Y eso es lo más importante”, concluye Cristina Galmiche.






