- Mientras miles de andaluces esperan una cita médica, una operación o una atención digna, el Gobierno autonómico sigue desviando millones de euros del presupuesto público hacia clínicas privadas.
- En Málaga, esta tendencia se traduce en centros de salud cerrados por las tardes, urgencias colapsadas y una sanidad mental prácticamente inexistente en el sistema público.
Andalucía: Cifras que hablan por sí solas
Desde 2019, la Junta de Andalucía ha destinado casi 4.000 millones de euros a conciertos con empresas privadas. Solo en 2024, fueron 579 millones, una cifra que supera el presupuesto anual de varias provincias. Mientras tanto:
- El 40% de las camas hospitalarias en Málaga ya pertenecen al sector privado
- El 86% de las consultas de salud mental se realizan fuera del sistema público
- Más de 35.000 malagueños esperan una operación, y 5.000 han superado el plazo legal de garantía sanitaria
Infraestructuras públicas… sin uso
Aunque se han invertido 330 millones de euros en infraestructuras sanitarias en Málaga desde 2019, muchas de ellas siguen sin funcionar por falta de personal o equipamiento. Ejemplo paradigmático: la nueva sala de quimioterapia del Hospital Clínico, terminada desde enero, permanece cerrada por falta de mobiliario.
¿Desmantelamiento encubierto?
La estrategia parece clara: infrafinanciar lo público, saturar los servicios, y ofrecer como solución la derivación a la privada. Sindicatos, colectivos ciudadanos y profesionales sanitarios denuncian una “privatización encubierta” que convierte la salud en un negocio, y deja atrás a quienes no pueden pagar.
Andalucía, a la cola en valoración ciudadana
Según el Barómetro Sanitario 2025, Andalucía tiene la peor valoración del sistema público de salud en toda España: 5,72 sobre 10. La ciudadanía percibe un deterioro acelerado, una falta de planificación y una creciente desigualdad en el acceso a la atención.







