“Un tranvía llamado deseo”, escrita por Tennesse Williams obra clásica de la dramaturgia se está presentando en el Teatro Soho Caixabank. Es una adaptación donde la actriz Nathalie Poza está deslumbrante dando vida a Stanley. Blanche. Es una obra recomendable para disfrutarla y ver el trabajo actoral de actores de gran nivel.
La dirección está a cargo de David Serrano quien adapta el genial texto y dirige una versión aceptable. Donde nos sumerge en el sofocante y crudo mundo de los Kowalski. La actuación de Poza es sin duda, el pilar central de la función, una actuación que se gana la ovación del público.
La adaptación teatral de David Serrano cuenta con Pablo Derqui como Stanley, así como María Vázquez, Carmen Barrantes y Jorge Usón, todos ellos grandes intérpretes de la escena española.
La versión de “Un tranvía llamado deseo” rompe con la cuarta pared para adentrar al público con la acción. Aunque en algunos momentos se pierde la entrada y salida de la casa y se rompe las paredes marcadas desde el inicio. La obra tiene una duración de 180 minutos con un descanso.

“Hacer el tranvía es un reto inmenso que afronto con la mayor ilusión y, al mismo tiempo, con muchísimo respeto. Mi prioridad como director siempre ha sido ponerme al servicio de la historia y de los actores, y teniendo en las manos una obra maestra como ésta aún lo será más. Mi intención es alejarme todo lo posible de la adaptación cinematográfica de Elia Kazan, tanto en la puesta en escena como en el trabajo actoral. La película está muy presente en el recuerdo de los espectadores y lo más inteligente que podemos hacer es alejarnos de ella y encontrar nuestro propio camino para contar esta fascinante historia. Contamos con cinco de los actores más brillantes de nuestro país: Nathalie Poza, Pablo Derqui, María Vázquez, Jorge Usón y Carmen Barrantes son un reparto de ensueño al que se une, además, el mejor equipo artístico que se puede tener y con el que ya he trabajado en muchas ocasiones.
Para todos nosotros éste es un proyecto muy especial, una oportunidad única de hacer algo distinto con el que llevamos soñando mucho tiempo. Como decía Arthur Miller, gran admirador de la obra, “Un tranvía llamado Deseo es un grito de dolor. Olvidarse de eso es olvidarse de la obra”. Espero no olvidarme de esta frase ni un segundo durante el montaje. Explica, David Serrano.
Nathalie Poza, entrega con intensidad a una Blanche que capta la atención del público. La forma en que maneja la transición de la coqueta sureña a la mujer atormentada es magistral y, sin duda, la parte más impresionante de su interpretación. Da al personaje los claroscuros. Pablo Derqui como Stanley Kowalski cumple, al igual que María Vázquez (Stella) y Jorge Usón (Mitch), aunque todos ellos, actores con una trayectoria se quedan en segundo plano. Con algún cambio de dirección seguramente hubieran estado mucho más cerca de Poza.
El sonido es un punto fuerte de la obra, así como la música, aunque a veces un poco fuerte en algunas escenas que no les hace falta tanto volumen.
Sin duda disfrutará de una obra que aborda el choque entre la ilusión y el realismo del teatro de los años cuarenta






