Málaga, tradicional epicentro del mercado de segunda residencia en la costa española, afronta una creciente brecha entre la demanda de vivienda de obra nueva y la capacidad del mercado para responder. Según el análisis de Sonneil Homes a partir del Anuario 2024 del Colegio de Registradores de España y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, durante el último año se formalizaron 10.777 compras de obra nueva frente a solo 9.027 visados concedidos.

Este desfase se agrava por la escasez de suelo urbanizable, normativas cada vez más restrictivas y retrasos en la tramitación de nuevos desarrollos. Alfredo Millá, CEO de Sonneil Homes, advierte: «La lentitud en la concesión de visados no solo limita el acceso a vivienda nueva, sino que impide modernizar el parque inmobiliario y responder a los retos energéticos y climáticos del presente».
Málaga en el contexto nacional de demanda de vivienda
Este desequilibrio no es exclusivo de Málaga. En Alicante, por ejemplo, se registraron 9.368 compras de obra nueva frente a 7.420 visados, con una presión similar sobre la oferta.
Valencia muestra también un desfase importante, con 5.996 compras de obra nueva frente a 4.739 visados concedidos.
En Murcia, la tensión es evidente: 4.533 compras frente a 3.295 visados. En Santa Cruz de Tenerife, la demanda sostenida de vivienda nueva (3.192 compras) también supera ampliamente a las autorizaciones (1.521 visados), en un contexto marcado por su atractivo turístico.
El patrón se repite en Almería, con 3.218 compras frente a 2.797 visados, y en Castellón, donde incluso con menor volumen de operaciones, se mantiene el desequilibrio: 2.641 compras de obra nueva frente a 1.267 visados concedidos.

Baleares, una excepción positiva
En contraste, Baleares representa un caso de éxito. Allí, los visados (3.294) superan ampliamente a las compras de obra nueva (2.516), reflejando una gestión urbanística más ágil y alineada con la demanda real desde mediados del año 2017.
Desde Sonneil Homes insisten en la necesidad urgente de mejorar la planificación y agilizar los trámites para responder a una demanda que no cesa y garantizar así un desarrollo sostenible del mercado residencial en Málaga y en otras zonas clave del litoral.







