El prólogo, escrito por el cantautor y profesor de Filosofía Rafa las Heras, afirma que la autora ha dejado en este libro “parte de su ser más íntimo”. Casi al final del mismo, las Heras hace una reflexión sobre el propio acto de leer y de detenerse en un mundo tan frenético como el que estamos inmersos actualmente: “la rapidez y la constante necesidad de ser productivo, el propio acto de detenerse a leer un libro se ha vuelto casi revolucionario”.

Naiara Gavira publicó su primer poemario en 2023, también con la editorial Azimut, titulado Senderos de ceniza. En 2025 participó en el libro colectivo Los días encontrados, cuyos beneficios de los derechos de autor se donaron a la asociación AERAFAM para la prevención del suicidio y en 2026 ha formado parte del libro colectivo Ronroneos literarios, cuyos beneficios de los derechos de autor serán donados a la asociación de animales AMAN. Además, también quedó finalista en concursos como Málaga crea 2024 con la obra Ecos en la oscuridad y en la 19ª Muestra Crea Joven 2024 de Sevilla con Canto al adiós. De hecho, estas dos últimas obras se encuentran en su poemario De mar y verso: secretos de salitre.
Este poemario está dividido en cuatro partes: Olas, Sal, Arena y Orilla. Cada parte es una etapa de la autora, mezclándose lo personal con lo social (feminismo, rabia, soledad, amistad, amor, política, memoria, heridas que aún no se han cerrado…). Los poemas no tienen un título propio, sino que se dividen en Secretos y Confesiones y cada uno aborda un tema diferente. Por ejemplo, el Secreto XXI trata los derechos en el mundo (“La vulnerabilidad compitiendo con la desigualdad”), el Secreto XXXVII sobre el suicidio (“Cada cuarenta segundos, se quita la vida un ser humano») o el Secreto XLV sobre los egos (“Delirios de grandeza, menudos egos, ¡qué pereza!”).
El poemario está disponible en librerías, en la propia web de la editorial o a través del Instagram @letras_difuminadas_, donde la autora comparte reseñas literarias y fragmentos de sus poemas.
Secreto XXXVIII
Dame más noches
te entregaré mil estrellas.
Niña de luna,
niña de sal,
niña de arena.
Me adentro en tu brillo,
y aunque me ciegue, veo.
Niña de mis mil noches,
aquí te entrego tus mil estrellas.






