Hay semanas en las que el cielo parece hablarnos con claridad. Esta es una de ellas.
El martes, Marte forma cuadratura con Plutón, uno de los aspectos más intensos del calendario astrológico. Cuando estos dos planetas entran en tensión, rara vez dejan las cosas igual.
Marte representa la acción, el impulso, el deseo y también el conflicto. Plutón, por su parte, remueve lo profundo: aquello que intentamos controlar, lo que permanece oculto o lo que necesita transformarse.
Juntos, en una cuadratura, pueden sentirse como una presión interna o externa difícil de ignorar.
Puede aparecer una situación que llega al límite, un conflicto que llevaba tiempo acumulándose o una decisión que ya no admite más demora. En ocasiones, este tránsito se vive como un pulso entre lo que queremos sostener y aquello que la vida ya nos está pidiendo soltar.
No es una energía cómoda, pero sí profundamente transformadora.
Y luego está el domingo.
El 31 de mayo tendrá lugar una Luna Llena en Sagitario, la segunda luna llena del ciclo, conocida popularmente como Luna Azul.
Aunque su nombre pueda sugerir algo extraordinario o incluso místico, la llamada Blue Moon no tiene nada de azul. Astronómicamente, se denomina así a la segunda luna llena que ocurre dentro de un mismo periodo temporal, un fenómeno relativamente poco frecuente, de ahí la conocida expresión inglesa once in a blue moon, utilizada para referirse a algo raro o excepcional.
Siempre me ha parecido curioso el simbolismo que despierta esta luna.
De hecho, ya escribí sobre ella en 2012, cuando tuvo lugar otra Luna Azul, porque estas lunaciones suelen traer consigo una sensación de culminación, de cierre o de toma de conciencia.
La Luna Llena ilumina.
Sagitario, además, es un signo que busca verdad, sentido y expansión. Por ello, esta lunación puede poner luz sobre aquello que ya no encaja con quienes somos hoy. Lo que antes parecía suficiente quizá ya no lo sea. Lo que se había pospuesto puede volverse imposible de ignorar.
Para algunos, esta Luna puede hablar de trabajo o salud. Para otros, de relaciones, economía, amor o propósito vital. La zona concreta dependerá de dónde caiga Sagitario en la carta natal de cada persona, especialmente desde el signo ascendente.
¿Dónde puede sentirse esta Luna según tu ascendente?
Ascendente Aries: temas de estudios, viajes, creencias o decisiones importantes sobre el rumbo de vida pueden activarse.
Ascendente Tauro: asuntos económicos compartidos, cambios emocionales profundos o temas de transformación personal cobran protagonismo.
Ascendente Géminis: relaciones, pareja o asociaciones importantes pueden pedir claridad o decisiones.
Ascendente Cáncer: trabajo, rutinas y salud requieren atención y reajustes.
Ascendente Leo: amor, creatividad, hijos o disfrute personal toman protagonismo.
Ascendente Virgo: hogar, familia o asuntos emocionales de base pueden movilizarse.
Ascendente Libra: conversaciones importantes, contratos, desplazamientos o noticias relevantes se activan.
Ascendente Escorpio: economía, autoestima y recursos personales se iluminan.
Ascendente Sagitario: esta Luna cae en tu signo: momento de culminación, claridad personal y decisiones importantes.
Ascendente Capricornio: tiempo de introspección, cierres emocionales y descanso necesario.
Ascendente Acuario: amistades, proyectos y visión de futuro cobran relevancia.
Ascendente Piscis: profesión, vocación o imagen pública toman protagonismo.
Las lunas llenas no traen cosas nuevas; iluminan aquello que ya estaba ahí.
Y quizá esa sea la verdadera magia de esta Luna Azul: recordarnos que algunas decisiones solo llegan cuando ya no queda espacio para seguir mirando hacia otro lado.
Cristina Marley 2026
Instagram: @eltarotdecristinamarley
¿No sabes tu ascendente? Escríbeme y te digo cómo descubrirlo.







