Fotos: J. Carlos Santana
Estratos de la eternidad es el yacimiento arqueológico del Museo Carmen Thyssen Málaga ya es una realidad visitable. Estos restos sacan a la luz un amplio complejo suburbano, residencial y productivo de la Malaca romana desde el siglo I y han permitido documentar una ocupación ininterrumpida en esta zona de la ciudad hasta comienzos del siglo VII, ya dentro de la etapa bizantina.
Durante trece años se llevaron a cabo numerosas intervenciones por parte de equipos multidisciplinares consistentes en desvelar los vestigios más importantes del yacimiento. El principal problema para la conservación de los restos ha sido, sin duda, el abundante nivel freático, que en episodios de lluvia podía llegar a anegar los restos. Por ello, la consultoría Whitearth realizó diversos estudios de medición y corrección hidrológica y a
partir de éstos, Yamur arquitectos, especializados en patrimonio, diseñaron y dirigieron diversas actuaciones como la excavación de pozos y zanjas de drenaje. Para la protección del patrimonio arqueológico, la empresa de restauración Chapitel llevó a cabo trabajos de consolidación de los restos. En ese proceso, especialistas del CSIC
monitorizaron las condiciones ambientales del sótano a fin de detectar y evitar cualquier alteración ambiental grave que pudiera afectar al estado de conservación de los restos arqueológicos.












