La Galería Atelier Natale presenta la exposición “El sol en la sombra” del artista Antonio Ogáyar. Sus obras muestran las influencias que tiene del expresionismo e hiperrealismo permanecerá hasta el 16 de agosto.
Cada exposición ofrece la posibilidad de acercarse a la obra de artistas que buscan un lugar en las artes plásticas. Y sin duda el trabajo que realizan Alicia y Alejandra es muy importante para las artes plásticas de artistas españoles e internacionales. En su espacio se pueden encontrar obras de artistas latinoamericanos como europeos de gran calidad y trayectoria.
Antonio Ogáyar, la técnica empleada principalmente por él es es el dibujo, trabajando con lápiz, cera, rotulador y collage. Ha recibido varios premios por su obra y que ha celebrado numerosas explosiones tanto a nivel individual como colectivo dentro de su país como en el extranjero.
Clara Belén Gómez. Historiadora del arte destaca que la obra de Ogáyar desnuda la realidad sin temor a la intimidad ni a la sinceridad que conmueve.

“ Cada obra se presenta como un testimonio visual donde el cuerpo (fragmentado, íntimo y vulnerable) crea una narrativa realista que, sin renunciar a lo poético, sabe alejarse de lo superfluo. Autodidacta en formación, su mirada es profundamente intuitiva, alejada de cualquier mímesis técnica vacía. En su dominio del dibujo hay una búsqueda que interroga: ¿qué puede decir una piel tensada? ¿Qué se esconde en una mirada atrapada tras barrotes? Su influencia hiperrealista aparece en la tensión muscular, en la textura de las manos, en la crudeza de lo cotidiano”

Agrega que . Ogáyar construye una obra poderosa y profundamente humana. Entre sus influencias se encuentran el hiperrealismo (visible en la tensión anatómica y el detalle matérico) y una sensibilidad expresiva que remite, más que a un estilo, a una necesidad de mostrar lo humano en toda su crudeza y vulnerabilidad. Es una cualidad que capta de inmediato nuestra atención al observar su exposición.

“El fuego que aparece en una de las piezas, por ejemplo, no es solo calor ni luz, sino un símbolo de subsistencia y fragilidad. Lo mismo ocurre con la infancia, retratada desde la impotencia. Ogáyar no describe, sugiere. Y en esa sugerencia, el espectador se ve obligado a completar el relato, y así la obra adquiere la riqueza subjetiva de quien la observa. Además de la dicotomía entre la soledad de la pieza y la mirada que la completa, dialogan a lo largo del recorrido, como suele ocurrir cuando el arte explora lo humano, sentimientos que se entrelazan en distintas obras: el dolor y la resistencia, o en una misma, la desnudez física y emocional. Ogáyar apuesta por una imagen que habla; humana, y como tal, contradictoria y llena de matices. Sencillamente porque el pintor siente, y por tanto, transmite”.
En estas vacaciones si pasas por Fuengirola no dudes ir a la Galería Atelier Natale.






