La Plataforma Enfermera por Andalucía (PEPA) denuncia públicamente la crítica situación que se vive en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional de Málaga, donde la falta de personal de enfermería ha alcanzado niveles insostenibles. En los últimos cuatro meses, no se han cubierto, al menos, 2.712 horas de jornada laboral, lo que ha provocado una sobrecarga laboral inasumible para las enfermeras y enfermeros.
Esta situación, lejos de mejorar, puede agravarse. La PEPA alerta de que se espera por lo menos la misma falta de cobertura para los meses de agosto y septiembre, lo que supondría un total aproximado de 4.068 horas sin cubrir en un periodo de seis meses. Esto equivale a un ahorro de casi 30 contratos de enfermería a jornada completa solo en la UCI de adultos del hospital a costa de la sobrecarga del personal existente y, lo que es más grave, del riesgo y abandono obligado para los pacientes. La situación de recorte en personal de enfermería, afecta también a las plantas de hospitalización, donde los recortes han obligado a suprimir de manera crónica una de las 3 enfermeras que hay por turno.
La alarmante falta de personal fuerza a las enfermeras a doblar turnos o, en el peor de los casos, a dejar turnos sin la cobertura de personal adecuada. Esta situación, según PEPA, no es solo una muestra de explotación laboral hacia el personal de enfermería, sino que representa un flagrante peligro para la seguridad del paciente. «Es inaceptable que en la UCI de un hospital de tercer nivel, en donde se reciben pacientes de la más alta complejidad con la carga asistencial enfermera que suponen, se escatime en recursos humanos esenciales”.
Falta de enfermeras
La recomendación de sociedades españolas del enfermo crítico como la SEEIUC, la SEMICYUC y otras sociedades científicas recomiendan una ratio de una enfermera por cada paciente crítico (1:1) como estándar de calidad en UCI y actualmente en este hospital se está imponiendo un ratio de hasta una enfermera por cada 4 pacientes (1:4).
Además, estudios internacionales (como los de la American Association of Critical- Care Nurses – ACCN) demuestran que una ratio mayor a 1:2 se asocia a:
- Mayor mortalidad
- Aumento de infecciones hospitalarias.
- Burnout en el eprsonal de enfermería.
- Disminución en la calidad asistencial.
Cada enfermera tiene un límite, y superar ese límite pone en riesgo la calidad de la atención y, lo que es más grave, la vida de los pacientes», afirma un portavoz de PEPA.
La PEPA exige a la dirección del Hospital Regional de Málaga y a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía que tomen medidas urgentes e inmediatas para solventar esta situación que lejos de ser un un caso puntual, como afirman desde la dirección del centro, es una situación sostenida y perfectamente programada que se da en un contexto de destrozo de la sanidad pública para el beneficio y el negocio de la sanidad privada. «No podemos permitir que la precariedad laboral ponga en jaque la salud de nuestros ciudadanos. La inversión en personal de enfermería no es un gasto, es una garantía de una atención sanitaria de calidad y segura», concluye la plataforma.
La Plataforma Enfermera por Andalucía reitera su compromiso con la defensa de los derechos de las enfermeras, la calidad asistencial y la sanidad pública y anuncia que seguirá de cerca esta situación, para tomar las medidas oportunas que pongan a fin a este cruel escenario.







