La portavoz adjunta de Con Málaga, la confluencia de Izquierda Unida, Podemos, Verdes Equo, Alianza Verde e Iniciativa del Pueblo Andaluz, Toni Morillas, defenderá una moción en el pleno del próximo jueves 31 de julio para “frenar de inmediato la cesión de la antigua prisión provincial de Cruz de Humilladero a una empresa privada y exigir su rehabilitación como centro social, cultural y de memoria democrática público, tal y como demanda la ciudadanía organizada en la asamblea abierta contra la privatización de la antigua cárcel”.
Morillas denuncia que el gobierno local del Partido Popular “pretende entregar más de 14.000 metros cuadrados de patrimonio público a una empresa de formación profesional privada, en contra de la voluntad ciudadana y del acuerdo plenario adoptado por unanimidad en 2009, que establecía el uso social y memorialístico del edificio. Todo ello tras más de una década de abandono de un edificio de gran valor simbólico, histórico y comunitario, a pesar del déficit estructural de equipamientos de un distrito tan densamente poblado como Cruz de Humilladero”.
La portavoz adjunta de la coalición de izquierdas alerta en la moción “del riesgo que supone poner este espacio en manos de empresas de formación privadas, algunas de las cuales están financiadas por fondos especulativos, como KKR, implicados en industrias armamentísticas y violaciones de derechos humanos, incluidas las cometidas por el gobierno israelí en el genocidio de la población palestina de Gaza”.
Antigua cárcel de Málaga
Morillas considera la privatización del edificio “una agresión al tejido social y vecinal de Málaga, y un atentado contra los principios de memoria, justicia y reparación que deben guiar las políticas democráticas. Por ello pedimos que se detenga la privatización y que se inicie la rehabilitación del edificio con financiación pública y participación directa del movimiento vecinal, memorialista, educativo y cultural de la ciudad. Defendemos un modelo de cogestión comunitaria que permita convertir la antigua prisión en un pulmón social para Málaga, con espacios dedicados a la cultura, la juventud, las personas mayores y la memoria democrática”.
El concejal portavoz de Con Málaga, Nico Sguiglia, incide en que “la antigua cárcel provincial no puede convertirse en un objeto de negocio. Tiene que recuperarse para la vida comunitaria, la dignidad de los barrios y el rehabilitación e impulso de los derechos democráticos”.







