El mercado inmobiliario de la Costa del Sol continúa consolidándose como uno de los sectores más dinámicos y rentables de España. Según estudios, durante el 2024, la inversión en propiedades de lujo en las zonas más exclusivas de la región, conocidas como el «Triángulo de Oro» (Marbella, Estepona y Benahavís), alcanzó los 3.200 millones de euros, lo que representa un incremento del 20 % en comparación con el año anterior. Este crecimiento responde a la alta demanda de inversores nacionales e internacionales que buscan residencias exclusivas, tanto para uso personal como para rentabilidad en el mercado de alquiler.
El auge de la obra nueva ha sido un factor determinante en este incremento de la inversión. Las promociones de viviendas de alto nivel han experimentado una notable expansión, con proyectos que combinan diseño vanguardista, eficiencia energética y servicios premium. Marbella lideró la captación de capital con un total de 1.600 millones de euros, impulsada por nuevas urbanizaciones y desarrollos residenciales que han elevado la oferta de propiedades exclusivas. Estepona, con 800 millones de euros en inversiones, ha consolidado su atractivo gracias a su renovada infraestructura y su creciente prestigio como destino de lujo. Por su parte, Benahavís ha movilizado 500 millones de euros, destacando por su entorno natural y privacidad, características altamente valoradas por compradores de alto poder adquisitivo.
Otro de los puntos clave del crecimiento del mercado es la evolución de zonas como Finca Cortesín, que, si bien no forma parte oficialmente de las zonas más exclusivas, ha logrado atraer una inversión de 300 millones de euros en propiedades de lujo. Esta área se ha convertido en un referente de exclusividad y sofisticación, ofreciendo residencias de alta gama y servicios de primer nivel que han captado el interés de compradores exigentes.
El atractivo de la región sigue en aumento debido a diversos factores que la convierten en un destino privilegiado. Su clima templado durante todo el año, la proximidad a aeropuertos internacionales, una oferta gastronómica y cultural de primer nivel, así como infraestructuras modernas, han impulsado su popularidad entre inversores y compradores de alto poder adquisitivo. Además, la seguridad y la calidad de vida que ofrece la región han sido determinantes para atraer a nuevos residentes e inversores que buscan estabilidad y exclusividad en su entorno.
El perfil de los inversores en esta región es variado, aunque predomina la presencia de compradores internacionales provenientes del norte de Europa, Oriente Medio y Estados Unidos. La estabilidad económica de España, junto con la calidad de vida y el clima privilegiado de la Costa del Sol, han convertido a esta región en una de las opciones más atractivas para la adquisición de viviendas de lujo. En este sentido, en Century 21, indican: “Además, la rentabilidad del alquiler vacacional y la revalorización constante de los inmuebles han impulsado aún más el interés en este mercado”.
El crecimiento sostenido refleja la solidez y el atractivo de este destino para el segmento de lujo. Con una oferta en constante evolución y una demanda que no deja de crecer, la región se posiciona como un referente internacional en el sector residencial de alto nivel. Las perspectivas para los próximos años son optimistas, con nuevos proyectos que seguirán impulsando el desarrollo y consolidando el liderazgo en el mercado residencial de lujo.